Orientanto la actitud mental
En nuestro proceso de cambio de enfoque para la práctica de kumbhaka, retención del aliento como entrada a meditación, vamos a introducir 2 conceptos nuevos de la filosofía del Tao que pueden ser útiles para ir orientando la actitud mental que nos permita una práctica más natural y por tanto a la larga más sostenida y posible.
El primero de los conceptos es el Wu Wei (no acción, acción sin esfuerzo):
Podemos entender ese periodo de retención del aliento como un estado sin acción donde ni inhalación ni exhalación se manifiestan y donde la fase de la retención surge de forma natural sin esfuerzo ni tensión.
Wu Wei como concepto nos habla del fluir natural, es la “no acción” entendida no como pasividad sino como un estado de no forzar la situación, donde no hacemos ningún sobreesfuerzo sino que permitimos que suceda de forma natural. Si te fijas en la naturaleza la inacción es natural, un árbol crece sin esfuerzo, con naturalidad y a su ritmo acompañando los tiempos y las estaciones y aprovechándose del flujo favorable cuando viene la primavera y acompañando al invierno en su letargo.
De la misma manera cuando te sientas en el cojín a meditar o respirar, o bien cuando vienes a tu clase de yoga a practicar asana con el cuerpo, buscamos fluir y estar en presencia de una forma natural. Cada vez que te fuerzas a no pensar o no hacer y te requiere un gran esfuerzo porque tu impulso está en pensar o hacer… eso no es Wu Wei, ese desgaste de ir en contra no es una acción inteligente ni natural. Por eso toda práctica que quiera imponer tener la “mente en blanco”, tener “pocos pensamientos” o imponer unos tiempos concretos de retención del aliento, suponen una imposición, por tanto una oposición a lo natural y por tanto un desgaste y una lucha.
Cuando por diferentes procesos de crecimiento y autoconocimiento, tu mente comienza a residir en un estado natural de calma y lucidez, es en ese momento cuando puede detectar aquello que requiere esfuerzo necesario, medirlo y realizarlo y por el contrario soltar todo aquello que no requiere esfuerzo o que es algo inútil o intrascendente. Sin embargo cuando tu mente permanece confundida, no puede discernir, no puede elegir con sabiduría y termina “enganchándose” e invirtiendo esfuerzo donde no lo requiere desperdiciando enormes cantidades de energía.
¿Qué mantiene tu mente confusa? El miedo, la inseguridad, las elucubraciones del futuro, las memorias del pasado, la emoción excesiva, sobrepensar…
Como apoyo a este proceso de generar una mente despierta con posibilidad de alinearse con el flujo natural para vivir desde la “no acción” o “acción inteligente” te propongo trabajar en 2 ideas en tu vida cotidiana:
- “Deja de preocuparte” – esto no significa que no tengas preocupaciones por eventos que puedan acontecerte y ocuparte, ni se trata de ningunear los problemas que en ocasiones hay que solventar, se trata de poner perspectiva, de no abusar de suposiciones futuras en pos de una supuesta previsibilidad. Se trata de tener más estrategia y de ir menos a lo loco.
Recuerda esta frase “si tiene solución ¿Por qué te preocupas? Y si no tiene solución ¿Por qué te preocupas?”
- “Confía y suelta” – buscamos más confianza en el trascurso de la vida y en nuestra propia capacidad de solventar situaciones. Aceptando por supuesto que no podemos saberlo todo ni manejar todo.
Recuerda esto: “tu mayor libertad sucede cuando estás dispuesto a perder el control”.
Trabajar con estas ideas puede ir aportando calma a tu mente, abriendo espacios donde surge la lucidez y ayudarte así en este proceso de tratar de alinearte con el flujo natural y el wu wei.
El segundo de los conceptos que puede apoyar la actitud mental es el vacío. Vacío como espacio donde ocurre la respiración natural, donde el aliento retenido es ese espacio silencioso libre de movimiento mental, sin tiempo, sin yo, sin objetos de control.
Para la filosofía del Tao, el vacío no implica carencia o ausencia. Sino que es el potencial que permite la verdadera comprensión de la naturaleza y es por ello una cualidad valiosa.
Vacío es estar libre de distracción, confusión, deseo, condicionamiento…. De todo aquello que te aleja de la conexión con el flujo natural.
Es por tanto un espacio de posibilidades. A menudo se pone el ejemplo de un recipiente vacío, que no tiene nada pero puede contener cualquier cosa. Esto que parece una obviedad es una idea poderosa, ya que cuando no estás llena de ideas preconcedidas, proyecciones o recuerdos, puedes contener el espacio inmenso de posibilidades.
En nuestra cultura nos forzamos a llenar el vacío. Lo vemos como carencia y lo llenamos de ruido, confusión, experiencias. Huimos del silencio, de la ausencia de estímulo y corremos llenarlo con algo. Y desde nuestra propia confusión, lo terminamos llenando una vez más con lo inútil, tal vez con un esfuerzo extra que nos desgasta y aturde y nos mantiene en la misma rueda, donde cuando de nuevo surja el silencio y espacio lo volvemos a querer llenar.
Sin vacío no hay plenitud, no hay escucha y no hay posibilidad de discernir entre lo necesario y lo superfluo. Sin eliminar la confusión y el ruido, el individuo no se conecta con su verdadera naturaleza y se mantiene en la lucha y el enfrentamiento.
El objetivo por tanto no se trata de sumar más y más. Mas acción, más experiencias, más ruido, más distracción. Sino de eliminar, de vaciar de pensamientos, preocupaciones y emociones desgastantes. Se trata de crear silencio y espacio de quietud donde te puedas abrir a percibir lo simple, lo natural. Donde puedas vivir en armonía y plenitud.
Resumiendo: A partir de ahora cuando te sientes a meditar o respirar, o vengas a tu clase de yoga a practicar posturas de forma consciente y presente, o a escuchar conceptos que ahora te parecen lejanos y a veces no del todo comprensibles o que incluso despiertan en ti cierto rechazo…. Ten en cuenta que no solo haces algo para relajarte o estirar o dormir mejor. Sino que estás creando poco a poco la posibilidad de vivir en equilibrio. Un equilibrio natural que ya tienes pero que está tapado con otro montón de cosas que no te dejan verlo ni vivir desde el. Y que tú misma con tu voluntad y crecimiento podrás ir descubriendo. Confía en el proceso, nútrelo, aliméntalo y poco a poco te transformará.



